Actividades

CASA PORRAS

Los creadores de muñecos nos encontramos durante dos días para presentar por primera vez los muñecos entre ellos y escuchar sus primeras voces. Un encuentro para experimentar la extraña copresencia con los muñecos, su tránsito de la quietud al movimiento, su balbuceo vital. También sirvió este encuentro para planear la dramaturgia del aconcejamiento de mayo.

 

 

 

 

Jardín de Casa de Porras

Un taller público para todas las edades de creación de «martinicos» o «martinitos», pequeños duendes del hogar, «espíritus foletos» que habitan las casas. Los martinicos atascan el orden doméstico con toda clase de bromas cuando el tedio y la rutina gobiernan, o bien ayudando como pequeños obreros a que el hogar funcione cuando todo se desmadra. Son seres amables, gentiles amigos de los gentiles, imaginados como diminutos «frailecillos» sombríos, «frailes tamañitos», «duendes capuchinos», un poco cabezones y con manos de ratón, aunque también se los imagina más niños que los niños, con pequeñas caritas que ocultan bajo capuchones. Su memoria está presente en toda clase de cuentos, coplillas y obras de arte menor por todo el territorio peninsular, en La Mancha, en Extremadura, en Euskadi, en Andalucía, también en Granada, donde también se ocupaban de los aljibes del Albayzín, disuadiendo a los niños de acercarse a ellos para evitar que cayeran o ensuciaran el agua destinada a ser bebida. Juan Manuel, Calderón, Antonio de Zamora, Goya o Carmen Baroja se ocuparon de acreditar su presencia en sus relatos, comedias y estampas que nos devuelve la maravilla y el encanto a los mundos de lo cotidiano y lo ordinario.

Como no hay casa sin sus duendes del lugar, este taller de creación martinicos quiso dotar a la casa de un pueblo de gentiles duendecillos que se ocupen de equilibrar el orden y desorden de la cotidianidad de quienes la habitan. Niños, jóvenes y adultos crearon distintos objetos: sombras chinescas con rincones de la casa, toda clase de máscaras, se pintaron pajaritos de cerámica, de los que trinan al introducirles agua. Este taller se llevó a cabo con la ayuda de Natalia Luc Rojas, el Colectivo Medio Cielo —en esta ocasión, participación liderada por Marta Ortíz-Echagüe— y Alba Pulido.

 

Sala de los Espejos y Jardín de Casa de Porras

Taller cerrado de tres días con Pablo Und Destruktion y Gazpacho de Grelos —Álvaro, Felipe, Mapa, Paloma, Eva, Raúl, Jose, Marco, Aurelia, Aldo, Eli, Adriana, Manu, Josune, Marina, Lora…—  para componer y musicalizar dos canciones, una para despertar y otra para dormir a los muñecos a partir del poema de Gloria Fuertes Canción para dormir a los muñecos y la canción sefaradí recuperada por Joaquín Díaz Durme, durme. Bonachera Audio realizó las grabaciones que se registraron en el vinilo y se y se utilizaron en los videoclips de Taro Video, estrenados el 19 de junio en el marco de Los adioses.

Un encuentro co-organizado con La Madraza y co-financiado también junto al Ministerio de Cultura a modo de activación de este proyecto. https://lamadraza.ugr.es/evento/los-adioses/

Se pueden ver los vídeos en MADI la revista de La Madraza:

https://lamadraza.ugr.es/canal/cancion-para-despertar-a-los-munecos/

https://lamadraza.ugr.es/canal/cancion-para-dormir-a-los-munecos/

 

 

Jardín, Patio y Sala del Beso de Casa de Porras

La activación principal del proyecto consistió en la escenificación colectiva de una especie de ópera plebeya de títeres y marionetas.

  • Para conocer la dramaturgia colectiva, ver en el libro págs. 127-145.

 

En la actual conserjería, cuelgan los retratos de cada muñeco, debidamente enmarcados, como si fuera una galería de ilustres plebeyos, una orla del concejo albaicinero.

Una intervención diseñada por Ana Pérez, Elena Lara y Rafael SM Paniagua, Maya Vergel, Fernando G. Méndez y Manuel Rubio

 

Justo enfrente de la Sala del Concejo, en la Sala del Beso, tenemos El Obrador de Objetos, un modesto taller con equipamiento básico de trabajo, a disposición de los talleres habituales de Casa de Porras y sus programas específicos. El espacio, en verdad, era un desafío derivado de la necesidad de mover a Casa de Porras ciertos talleres que hasta entonces se hacían en el Palacio del Almirante, otra de las sedes cedidas temporalmente por el ayuntamiento a la UGR, recientemente recuperada por la municipalidad para hacer un museo que un barrio, que está perdiendo sus quioscos del pan de cada día o sus consultorios médicos, a todas luces no necesita.

 

El Obrador de Objetos es también, además de un espacio concreto de Casa de Porras, un programa que reúne acciones orientadas a la objetualidad en su comprensión más expandida, pero siempre entendida desde los medios artesanos. El programa Ajuar que dota de un universo objetual cotidiano a la casa, o la asamblea de títeres y muñecos que ha movilizado su creación, el Concejo de la Universidad Popular del Mediodía, son, además de los talleres periódicos o específicos, parte de sus acciones.

 Casa de Porras y Palacio del Almirante

Adiós al Palacio del Almirante, adiós a la primavera, al curso que acaba, a las residencias de artistas y pronto también adiós a las obras en la casa en que comenzaron en septiembre de 2023 y que finalizarán en diciembre de 2026…  

Una jornada co-diseñada junto a La Madraza y co-financiada con el Ministerio de Cultura y la Subdirección General de Bellas Artes, de conversación con las comunidades que habitan la casa (oficinas de estudiantes, talleristas, habitantes…) para pensar necesidades, deseos, potencias, dificultades… Conversaciones al cuidado de Quique Tudela y Nacho Álvarez y la colaboración de Aurora Fernández Polanco como relatora del Concejo de la Universidad Popular del Mediodía designada por el Ministerio. También se realizaron preguntas hacia afuera, sobre las complicidades con otras entidades del barrio y sus propios vecinos.

La compañía Títeres desde abajo fueron loa primeros habitantes del teatrillo del mediodía, instalado en el jardín, con su obra La Bruja y Don Cristóbal, ese arma de destrucción masiva de la dignidad política, que se representó, diez años después, en el jardín de Casa de Porras, interpretada, una vez retirado Alfonso, por Raúl García y Ema Feeley.

Luego hubo más fiesta, más cabezudos ya creados por el colectivo de estudiantes Medio Cielo, que trabajó a destajo para organizar una fanfarria de plañideras por el Albayzín, ojos de gigantes y llorosos se despiden de palacios que fueron del pueblo y mañana serán también del turismo… y por eso lloran.